Las copas de los árboles se doblegan
y beben de los charcos,
se acodan en rezos,
se acobardan y flamean.
Y la noche entra como daga
como agua colonia
como puertas en danza de furia
Temen los cielos y los corazones.
Y se arrugan las sabanas,
y te espero,
si me ves por la ventana pasar volando,
ya sabes,
no es el viento el que me lleva …
jueves, 3 de abril de 2014
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